martes, 20 de mayo de 2014

LA MALA EDUCACION

  Soy de una generación en la que las niñas íbamos a colegios de monjas y los niños a colegios de curas, en las que nos poníamos de pié cuando entraba el profesor y aplaudíamos y dábamos las gracias cuando se terminaba la clase de música o danza


Mis padres me enseñaron a respetar las personas mayores, tuvieran razón o no, eran mayores y se les respetaba, sin discusión, se les dejaba pasar primero en las puertas y se les cedía el asiento en el autobús.

 Al igual que no se me ocurriría por nada del mundo llevarles la contraria a ellos, sólo de imaginar la marca que me habría dejado mi padre en la cara si le contestaba o levantaba la voz me siguen temblando las piernas...y nunca se me ocurriría pensar que he sido una niña maltratada, sino todo lo contrario, más bien consentida y mimada.

Crecí bajo el signo de " Cuando seas padre comerás huevos" ( imagino que vale igual para cuando seas madre...) y lo cierto es que sin saber como ahora soy madre y sigo sin comerlos, porque ahora son mis hijos quienes se los comen...

No sé en que momento de estos años el signo de los tiempos cambió y ahora estamos bajo el  imperio del infante, observo espantada como ante cualquier reproche por parte de una persona mayor a un niño lo normal es que este se ría de él, le ignore, se mofe en sus narices, y lo peor, con el beneplácito de sus progenitores " Usted no le diga nada a mi hijo" acrecentándole en su despotismo y aupándole en su pedestal haciéndole creer que es él quien  domina el mundo.

Los profesores están literalmente aterrorizados, despojados de todo su poder educativo y  a expensas de que sus alumnos les mangoneen y ninguneen, e incluso lleguen a agredirles, y si por alguna casualidad imponen su criterio se arriesgan a que nuevamente venga el padre de turno amenazando con todo tipo de represalias penales y legales ante tal abuso de poder con los desamparados púberes.

En mi época si suspendías llegabas a casa literalmente acojonado, ahora si suspendes el que debe estar acojonado es el profesor

Y si eres padre, cuidadito ya que si intentas educar a tu hijo con un azote o un grito, como estés en un sitio público igual aparece una legión de asistentes sociales dispuestos a retirarte la custodia del menor.

En estos momentos me acuerdo de otra frase que aprendí de pequeña, y que suena ya tan trasnochada que me siento algo abuela cebolleta: " Si quieres que te respeten tienes que aprender, primero,  a respetar" y en ello ando...



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